Una vez que se empieza es muy difícil de abandonar

Fumar es un hábito muy difícil de abandonar porque el tabaco contiene nicotina, que es altamente adictiva. Al igual que con la heroína u otras drogas que crean adicción, el cuerpo y la mente se acostumbran tan rápido a la nicotina que la persona necesita consumirla para sentirse bien.

Las estadísticas demuestran que aproximadamente 9 de cada 10 fumadores comienzan antes de los 18 años de edad. Algunos adolescentes que fuman dicen que comienzan porque creen que los hace parecer más grandes. Otros fuman porque creen que los ayuda a relajarse (pero no es así, en realidad, el corazón late más rápido mientras una persona fuma). Algunos comienzan a fumar como una manera de sentirse rebeldes o de diferenciarse. Otros empiezan porque sus amigos fuman; o simplemente porque así tienen algo que hacer.

Algunas personas, en especial las niñas, comienzan a fumar porque creen que así pueden controlar su peso. Las enfermedades que el cigarrillo es capaz de provocar, como afecciones pulmonares o cáncer, sí provocan pérdida de peso.

Otro de los motivos por el que las personas comienzan a fumar es porque los miembros de su familia lo hacen. La mayoría de los adultos que comenzaron a fumar en su adolescencia jamás pensaron que se volverían adictos. Es por eso que la gente dice que habría sido mucho más fácil no empezar a fumar.